martes, 7 de julio de 2009

"Canto al Amor"



Primera carta del apóstol Pablo de Tarso a los Corintios



Los lirios como símbolo del AMOR

Pablo de Tarso,
ante tantos problemas que le presentaba la Comunidad de Corinto y después de explicarles la fe en Jesús de Nazaret, después de muchas recomendaciones y paciencia con ellos, Pablo decide cortar por lo sano e ir al grano. Lo importante de toda su predicación es el AMOR. El AMOR es lo más importante de todo. Les escribe para que no olviden un hermoso canto sobre el AMOR, para que lo tengan presente si quieren ser buenos cristianos y seguir al Maestro de Nazaret, el Cristo resucitado, Dios hecho Ser Humano o el Ser Humano divinizado como diría el gran poeta León Felipe.


Hermanos:Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles;
si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de profecía y conocer todos los secretos y todo el saber,
podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.

Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo;
si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es paciente, afable; no tiene envidia;
no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta;
no se irrita; no lleva cuentas del mal;
no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, supera sin límites.
El amor no pasa nunca.


¿El don de profecía?, se acabará.
¿El don de lenguas?, enmudecerá.
¿El saber?, se acabará.
Porque limitado es nuestro saber y limitada es nuestra profecía;
pero cuando venga lo perfecto, lo limitado se acabará.






 

Cuando yo era niño, hablaba como un niño.
sentía como un niño, razonaba como un niño.

Cuando me hice un hombre acabé con las cosas de niño.
Ahora vemos confusamente en un espejo;
entonces veremos cara a cara.




Mi conocer es por ahora limitado;
entonces podré conocer como Dios me conoce.

En una palabra: quedan la fe, la esperanza, el amor:
de estas tres,
la más grande es el AMOR

***



sábado, 14 de febrero de 2009

Febe, Diácono de Céncreas


La Diácono Febe
¡Luz en Céncreas!




"Auctoritas" en la Comunidad Cristiana de Céncreas




Templo de Apolo en Corinto

Céncreas, en la parte oriental del puerto de Corinto, en el istmo de Corinto que une la península con el continente. Corinto fue en la antigüedad una de las Ciudades más grandes de Grecia, sólo superada por Atenas. Su puerto principal era el Lequeo, en el golfo de Corinto, que le daba salida al mar Jónico y, a través de él, al Adriático. Poseía también un puerto más pequeño en el golfo de Egina, el de Céncreas, en el mar Egeo. En tiempos de Pablo de Tarso había un intenso tráfico y comercio, especialmente de manufacturas de bronce y cerámica. Conserva en la actualidad el recinto prehelénico del templo dórico de Apolo. El canal artificial de Corinto comunica el golfo de Egina (mar Egeo) con el de Corinto (mar Jónico y éste con el Adriático).
Cerámica de Corinto
En este puerto de Céncreas se encontraba una Comunidad de seguidores del Maestro de Nazaret. La Comunidad Cristiana estaba presidida por nuestra protagonista, la Diácono Febe (Rom. 16, 1-2). En la "Carta a los Romanos" es donde encontramos su referencia aunque realmente es la despedida de una carta a la Comunidad de Éfeso.




Realmente los saludos y recomendaciones de Pablo, donde encontramos a nuestra protagonista, estaban incluidos en una "Carta a los Efesios" pero el recolipador o copista la eliminó, posiblemente su contenido era parecido a la de Romanos. Dejó una sola Carta con un "Apéndice" donde incluyó todos los saludos a la Comunidad de Éfeso. Por tanto en la "Carta a los Romanos" están incluidas dos Cartas.




Pablo gozó de la hospitalidad de Febe, tal y como se deduce de lo que de ella dice: "Ha sido bienhechora de muchos y de mí mismo"

A Febe le da Pablo los títulos de: "Ministra" o Diakonon, "Bienhechora" y "Hermana" suya.

“Os recomiendo a nuestra hermana Febe,” escribe Pablo. La frase implica que Febe gozaba de la confianza de Pablo. Febe es la embajadora de Pablo ante los Efesios, siendo portadora de su Carta y preparando la llegada de Pablo. Él identifica a Febe por su relación con una Comunidad de fe, la Iglesia en Céncreas.


Febe es una mujer que ha recibido la llamada de Dios para anunciar el Evangelio. Ella es Misionera, Maestra y Predicadora, Preside la Asamblea. Tareas que no estuvieron libres de cansancio, sufrimiento, persecuciones... Por ello recibe la Autoridad de ser Diakonon.


"Mujer" Romero de Torres


En la actualidad el término Diakonon en Febe lo traducen por Diaconisa y no es correcto. En tiempos de Pablo el término Diakonon significaba Ministro, en masculino, y se aplicaba lo mismo a varones que a mujeres. Con el tiempo, pasados los siglos, el androcentrismo aplicó el término Diaconisa a las mujeres, otorgándoles funciones diferentes de los Diáconos varones.



Cuando los traductores (hombres, por cierto) llegaron a Rmo: 16, 1-2 y descubrieron que Pablo aplicó el término Diákonon a Febe, una mujer, decidieron que no podrían traducirlo como “Ministro.” Sus prejuicios androcéntricos no les permitían reconocer que una mujer podría haber sido Ministro de la iglesia en Céncreas. Muchos exegetas modernos, quienes comparten los mismos prejuicios androcéntricos, argumentan que Febe, por el simple hecho de ser mujer, no podía haber tenido Autoridad en la Iglesia. Pero no hay ninguna razón lingüística ni de otra índole para suponer que Febe gozaba de menos autoridad que las otras personas a quienes Pablo llamaba Diákonon. Febe ejerció las mismas funciones que sus compañeros los varones.



Prostátis: Aplicado a bienhechora o que ha ayudado a muchos se refería a la persona que presidía una asociación religiosa o cívica. Por otro lado, se usaba para designar a una persona que apoyaba una de estas asociaciones con sus propios recursos. Aunque no encontramos el sustantivo prostátis en otros lugares del Nuevo Testamento, observamos que Pablo emplea la misma raíz, pero como verbo, para calificar a las personas que presidían o dirigían a las iglesias locales mencionadas en I Tesalonicenses 5:12 y Romanos 12:8. Entonces, podemos suponer que Febe ocupaba un lugar importante en la Iglesia de Céncreas y que ella presidía los cultos. También, apoyaba a la misión incluyendo el trabajo de Pablo, con sus propios recursos.
Corinto, entre dos Golfos: el de Corinto (Salida al mar Jónico)
y el de Egina (salida al mar Adriático)




Tenemos muchas personas entre los cristianos actuales que se empeñan y dan por supuesto que las mujeres no tuvieron cargos importantes y fueron factor clave en el avance de las primitivas comunidades cristianas en las riveras del Mediterráneo. La verdad es que algunas mujeres desempeñaron roles cruciales en el movimiento de Jesús de Nazaret y fueron dirigentes destacadas al lado de los varones. Las comunidades cristianas no surgieron por arte de magia y la Iglesia no se formó de repente como una organización bien definida, con templos, funcionarios y grandes asambleas. Casi sin organización , contracultura, con fluidez y flexibilidad hacía que mujeres, esclavos, artesanos... ejercieran funciones de autoridad. Las casas de mujeres ricas fueron el núcleo principal de reunión de estas jóvenes comunidades. Aunque la sociedad de aquella época tenía muy bien definidos los roles de mujeres y varones no impedía el que numerosas mujeres tuvieran negocios y dirigieran a varones y mujeres bajo sus órdenes. Viajaban, compraban vendían y negociaban contratos. Actuaban como patronos y protectoras de grupos de inferior condición a los que prestaban asistencia financiera, apoyo ante funcionarios y protección política. Dirigían sus casas llena de esclavos y empleados y dirigían negocios propios. Las Ciudades mediterráneas de Corinto, Filipos y Roma nos ofrecen ejemplo de ello y en las Cartas propias de Pablo de Tarso queda reflejado. Las Comunidades Cristianas que nacen en estas ciudades y otras del Mediterráneo se mezclan con el resto de ciudadanos y copian la organización de la sociedad en que viven y se mueven.


Febe, Diácono de Céncreas es la responsable de la Comunidad Cristiana de este puerto de Corinto, es su Ministro y Protectora.

Corinto era un Centro Misional desde donde el Equipo Misionero de Pablo evangelizaba toda la zona creando nuevas Comunidades. Éfeso fue otro de las Centros de Misión de Pablo y sus colaboradores contribuyendo a extender el mensaje de Jesús de Nazaret por toda la zona. No sabemos quien fundó la Comunidad de Céncreas pues cuando llegó Pablo de Tarso ya funcionaba. Pablo le dio su impronta y se considera una Comunidad Paulina de referencia. Las Comunidades que fundó Pablo de Tarso y aquellas que se encontró ya fundadas pero les dio su impronta, fueron muy avanzadas en su tiempo, cuestionadas y criticadas por los más judaizantes, por aquellos que tenían fija la mirada en la ortodoxia de Jerusalén.
La Misión de Pablo, desde el principio fue concebida como una Misión colectiva, de Equipo, ésto facilitó que las mujeres se incorporaran con funciones de liderazgo. La disposición de sus casas, la facilidad para comunicarse y entrar en otras casa, las redes sociales que creaban, su servicio y generosidad hacia los misioner@s y otros cristian@s las convertían en personas ideales para las funciones de Autoridad.
En los primeros tiempos del cristianismo y durante un largo periodo, las mujeres fueron piedra angular en la edificación de la Iglesia. Durante la primera expansión del cristianismo ellas fueron pieza clave, sin ellas no hubiera sido posible.
Nunca las mujeres estuvieron tan alejadas de Roles de Autoridad en la Iglesia Cristiana como en la actualidad.



Canal de Corinto

viernes, 30 de enero de 2009

Lidia de Tiatira. Fundadora junto con Pablo de Tarso de la Comunidad Cristiana de Filipos

Lidia de Tiatira
Primera Europea en convertirse en “Seguidora del Maestro de Nazaret

Pablo de Tarso
ejerció una gran atracción con su mensaje en la persona de Lidia.

¿Qué diría Pablo de Tarso a las mujeres congregadas a las afueras de la Ciudad de Filipo para ejercer tanta atracción?
¿Cuáles fueron sus métodos de persuasión?
¿Qué Estrategia Pedagógica utilizó?
 
(Lidia con casulla sacerdotal)


Intentaremos explicarlo
Leamos el texto del libro de los “Hechos de los Apóstoles” donde se habla de Lidia

“Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; El Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. Cuando fue bautizada con toda su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, venid a hospedaros en mi casa. Y nos invitó a quedamos.” (Hechos 16:11-15)

Playas de Halkidiki en la ciudad de FiliposConozcamos algo de la Comunidad Cristiana instalada en la Ciudad de Filipos
Filipos (latín Philippi, griego Φίλιπποι, Phikippoi) fue una ciudad de Macedonia oriental fundada por Filipo II de Macedonia, que le dio su nombre (antes se llamaba Crénides, latín Crenides, es decir, lugar de las fuentes, por las diversas fuentes del río Angites). Cerca había minas de oro, especialmente las de Asyla. Estaba cercana al río Gangas o Gangites. La Ciudad de Filipos, muy cerca del mar Egeo.

La antigua vía conduce tierra adentro desde la costa a Filipos. Poco antes de llegar a la Ciudad cruza el río Gangites, atraviesa luego el sector amurallado de la ciudad por la puerta de Krenides y sale por el lado opuesto por la puerta de Neápolis. Los viejos muros de Filipos, construidos en el siglo IV a. C., protegían el recinto urbano; pero en el siglo I d. C., cuatro siglos de crecimiento anárquico habían hecho que el caserío desbordara los muros de la ciudad y se agolpara como enjambres a lo largo de las principales avenidas.

En el tiempo que llegó Pablo a Filipos, las mujeres se reunían fuera de las ciudades para celebrar ritos religiosos al margen de los oficiales y sin la presencia de varones. Muchas de estas mujeres se saltaban las leyes y realizaban ritos al margen de la oficialidad más estricta, en Filipos y en otras ciudades del Imperio Romano.

En las Comunidades Judías de la Diáspora, las mujeres, siguiendo el ejemplo de otras más romanizadas y al insertarse en las costumbres romanas, también celebraban ritos fuera de los oficiales y en las afueras de las Ciudades. Tampoco era extraño que entre estos judíos de la diáspora hubiera mujeres dirigiendo Sinagogas, Madres de Sinagoga.

El Autor de “Hechos de los Apóstoles” narra la historia de Pablo y Lidia que tiene por escenario la Ciudad de Filipos.

Pablo llega a Filipos y llegado el sábado se encaminó extramuros a lo que el Autor llama Proseukhê, un lugar de oración y ritos realizados por mujeres. Una Sinagoga femenina.
En sus relatos sobre este tipo de reuniones en otras ciudades, el Autor utiliza el término Synagogê. Es un lugar donde se describe un servicio judío tradicional que se celebra los sábados y consta de plegarias y lecturas oficiado por varones. (Hch 16,13).

Pablo dialogó con aquellas mujeres en la Proseukhê acerca de la interpretación de la Escritura y les habló del Mesías y su mensaje (Hch 16,11-15).
Pablo estaba cansado de tanta explicación a los varones sin obtener resultados, no querían saber nada del Dios desconocido, ni oír hablar de Resurrección. Tanto griegos, romanos como judíos estaban cansados de los dioses, hartos de escuchar siempre los mismos argumentos. Pablo encuentra en aquellas mujeres reunidas a las afueras de las afueras de la Ciudad (lugar teológico) unas interlocutoras perfectas.

La primera en responder al mensaje fue Lidia, Matrona de su casa y Empresaria, Comerciante de tintes. En su condición de empresaria que viajaba continuamente para atender sus negocios, Lidia contaba con una tupida trama de relaciones. Era económicamente independiente y cabeza de familia. Cuando se convirtió al Cristianismo, toda su familia se bautizó con ella, lo que constituye otro indicio de autoridad. La Casa de Lidia incluiría no sólo los miembros de su familia en sentido estricto, sino también esclavos domésticos y los empleados en su fábrica de púrpura. La influencia de Lidia se extendía, además, a toda la red de clientes y amigos. Su posición le permitió ofrecer a Pablo hospitalidad en su casa, donde él se alojaría durante algún tiempo. Desde esta casa desarrollaría su ministerio de enseñar y predicar a los nuevos cristianos que allí también se reunían para escuchar y discutir las nuevas ideas (Hch 16,40).
Pablo funda junto a Lidia una Comunidad Cristiana en la Ciudad de Filipos y en la casa de Lidia. Lidia preside la nueva comunidad.
Lidia: "Flor de Almendro en la Primavera Cristiana"

El texto nos dice de Lidia:“El Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía”
En los planes de Pablo no estaba misionar en Macedonia ni mucho menos ir a un lugar fuera de la Ciudad frecuentado por mujeres. Pero la Providencia Divina tiene otros planes. Una enfermedad retrasa el viaje hacia Roma y tiene que quedarse por la zona de Macedonia. Los varones no le hacen mucho caso, no quieren saber nada de lo que cuenta y tiene que dirigirse a las mujeres como última opción. En los planes de Dios sí entramos las mujeres. Lidia pasa a ser Colaboradora de Pablo, Protectora y Fundadora de la Comunidad Cristiana de Filipos.

Cuando fue bautizada Lidia se expresó así:
“Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, venid a hospedaros en mi casa. Y nos invitó a quedamos.”
Lidia abre su corazón a Cristo y las puertas de su casa para acoger una Comunidad Cristiana.

Pablo es encarcelado en la prisión de Filipo junto con Silas, a la salida, es Lidia quien los acoge y protege en su casa. La hospitalidad y autoridad de Lidia queda bien avalada. Lidia además de su conversión, su fidelidad al mensaje de Jesús de Nazaret, lo que la engrandeció fue su valentía, la autoridad que ejerció y la generosidad que demostró al abrir las puertas de su casa para establecer una Comunidad Cristiana, mostrando así su enorme agradecimiento por el regalo de la fe.

1.- El mensaje de Jesús de Nazaret de igualdad e integración de la mujer causaría un gran impacto en aquellas mujeres que realizaban sus ritos fuera de la Ciudad y alejadas de la oficialidad más rigurosa. Aquello de Pablo: En Cristo ya no hay varón ni mujer ejercía una gran fuerza. Pablo remitía a la Unidad de la Creación.
2.- El mensaje de Salvación y Sanación de Pablo para la Humanidad era una novedad entre personas acostumbradas a ser marginadas y tachadas de pecadoras perennes. La Fe en el Ser Humano por medio de Cristo que enseñaba Pablo, sin importar su condición, sería un gran atractivo entre diferentes condiciones sociales y de género.
3.- En las Comunidades de Pablo de Tarso, tanto mujeres como varones ejercían el liderazgo y la autoridad y esto fue acogido por mujeres avanzadas y cultas como algo extraordinario y novedoso. Pablo no tuvo ningún reparo en nombrar a mujeres al frente de nuevas Comunidades Cristianas. Ellas fueron Ministros en con toda la responsabilidad que el término implica.
4.- El mensaje de AMOR de la "Buena Noticia" lleno de la ternura de Dios que implica nuevas formas de conducta social cae en tierra buena, el corazón de la mujer que ama.

 
Prendidas al manto de Jesús como flores en Primavera. Así aquellas primeras Cristianas.

Desafortunadamente este estilo de Comunidades impregnado por Pablo y su Equipo Misionero en pocos siglos fue abolido. El concepto de mujer que se asumió en la Iglesia Oficial fue tomado de las ideas filosóficas de Aristóteles, Platón, Plotino, Orígenes y otros ilustres griegos y judíos en lugar de seguir el Pensamiento y Praxis del Maestro de Nazaret, María de Nazaret, las mujeres del Evangelio, Lidia, Febe, de Pablo y otros Cristianos fieles seguidores de Cristo. Digamos que la Iglesia de Roma se paganizó en el pensamiento y la acción referente a todo lo que rodea a la mujer.

Una anécdota:En mi casa tengo un pequeño cuadro de Santa Lidia, una amiga me lo trajo de regalo cuando viajó por la “Ruta de San Pablo”. Está colgado a la entrada, nadie sabe quién es, nadie presta atención a la figura femenina representada en el cuadro, no la conocen. Cierto día vino a casa una señora de Religión Ortodoxa y nada más entrar, asombrada y admirada me dijo: ¡Tienes a Santa Lidia!, es en la primera casa que la veo y en ninguna iglesia cristiana de España la he visto. Esto nos indica que los cristianos no conocemos a esta extraordinaria e importante mujer, la primera de Europa que acogió las enseñanzas del Maestro de Nazaret.
 
En las Clases de Historia de la Iglesia no aparece y cuando en algún Curso sobre San Pablo, se la nombra de pasada y sin explicar la importancia de la Comunidad Fundada por ella. Se da por sentado todo el protagonismo a Pablo. Tampoco se ve ni se valora el que Pablo actuaba conjuntamente con un grupo de personas, un Equipo con gran consistencia y corresponsabilidad en funciones y tareas misioneras.

La Comunidad de Filipos no sólo fue fundada por una mujer, sino que la autoridad se mantuvo allí en manos de mujeres.
En su carta a los filipenses, Pablo saluda a tres dirigentes mujeres. Exhorta a Evodia y Síntique a resolver sus diferencias a fin de que resulte más eficaz la autoridad que ejercen en aquella Iglesia. Para designar a la tercera de ellas, utiliza el afectuoso término de syzugê, que podríamos traducir por “camarada” o “colega”; la anima además a apoyar a Evodia y Síntique, sus colaboradoras, mujeres que “trabajaron conmigo en el Evangelio (Flp 4,1-3).

El hecho de que la autoridad fuera ejercida por mujeres en la Comunidad Cristiana de Filipos pudo ser consecuencia natural del predominio que al parecer detentaban en el culto sabático que se celebraba extramuros de la ciudad.

Que las mujeres dirigieran los servicios de culto en las sinagogas no tenía nada de extraordinario y es un hecho bien atestiguado en las inscripciones. El estudio de la Escriturista Bernadette Brootens sobre diecinueve inscripciones judías demuestra que las mujeres desempeñaban los cargos de: Jefe de la Sinagoga, Anciano, Sacerdote y Madre de la Sinagoga.

Una inscripción de Esmirna dice así: Rufina, judía, Jefe de la Sinagoga, construyó esta tumba para sus esclavos libertos y para los esclavos criados en su casa. Nadie tiene derecho a sepultar a cualquier otro (aquí).”Otra inscripción de Creta dice así: Sofía de Gortina, Anciana y Jefe de la Sinagoga de Quisamo, (yace) aquí. La memoria del justo para siempre.
Una inscripción de una mujer judía que ostenta el título
de Sacerdote dice así:
“¡Oh Marín!, Sacerdote, bondadosa y amiga de todos, que a nadie causó dolor, benévola para tus vecinos, ¡Adiós!”
Una inscripción cristiana procedente de Egipto y fechada en los siglos II-III dice así:Artemidora, hija de Miccalo, se durmió en el Señor cuando su madre era Presbytera.”El Obispo Diógenes erigió en el siglo III un memorial en honor de: “la Presbytera AmmionUn epitafio del siglo IV o V, en Sicilia, se refiere a: “la Presbytera, Kale”
En las comunidades cristianas que adoptaron el modelo judío del gobierno a cargo de ancianos, se siguió eligiendo a las mujeres para este oficio.

La Teóloga María del Socorro Vivas Albán, Docente Investigadora de la Pontificia Universidad Javeriana nos dice sobre el tema de autoridad de la mujer en la Iglesia:

"Ante este panorama reiterativo de “eliminación de funciones eclesiales” de la mujer, ¿qué hacer?Es evidente que el problema de la autoridad de la mujer en la Iglesia y de una participación en todas las funciones de la Iglesia no es un asunto que compete sólo a la mujer, o sea, no es solamente un problema femenino. Supone una toma de conciencia, decisión y conversión, se debe dar una mirada crítica a las fuentes, hacer una lectura hermenéutica contextualizada de aquello que significa hoy el trabajo misionero de la mujer. Esto presupone no sólo un proceso de des-patriarcalización del texto sagrado, sino aún con radicalidad y urgencia la revisión de las estructuras de poder del gobierno eclesial para construir y participar de una Iglesia donde no haya exclusión y se vea enriquecida por todas y todos. "

Un libro para leer:
"Mujeres con autoridad en el cristianismo antiguo"


Autores: Osiek Carolyn, Rivas Rebaque Fernando, Estévez López Elisa Soto Varela Carmen, Bernabé Ubieta Carmen,

Sinopsis: Mujeres con autoridad en el cristianismo antiguo nos acerca a distintos modelos de ejercer la autoridad y el poder por parte de las mujeres en el cristianismo antiguo. No trata de interpretar el hoy desde el ayer, ni de buscar en el ayer argumentos o legitimación de las imperiosas necesidades del hoy. Sencillamente, muestra la continuidad en el ejercicio de la auctoritas, incluso de una cierta potestas, por parte de las mujeres, y hace notar los condicionamientos sociales y culturales, determinados y establecidos por los varones, a los que ha estado y aún está sometido el ejercicio pleno de su autoridad y poder. Quiere también hacer visibles las resistencias y las luchas ante la negación o la pérdida de la potestas oficial, y la creatividad que a lo largo del tiempo desarrollaron las mujeres para seguir ejerciéndola de formas diversas, y hacer así plenamente fructífera su auctoritas.






sábado, 3 de enero de 2009

"Pablo de Tarso y su experiencia del Trabajo"



"Quien quiera ser discípul@, amig@ y herman@ de Cristo, que trabaje siempre que su salud, edad y circunstancias se lo permitan"



Desde el punto de vista humano y cristiano el trabajo es una experiencia fundamental de la vida del Ser Humano y una actividad positiva que dignifica tanto al hombre como a la mujer, por ello se considera que el trabajo forma parte del quehacer Humano. Todos los bienes materiales son medios de vida y de progreso para la Humanidad. El trabajo tiene la función de “racionalizar” las cosas, y como dice el Evangelio "el trabajo es para el hombre", y no el hombre para el trabajo. El trabajo también se puede convertir en algo negativo cuando lo consideramos como una carga, o cuando se le considera como una ilusión de poder, o cuando es motivo de división y de opresión, también cuando no está bien remunerado y se utiliza para la explotación de la persona. En muchas ocasiones utilizamos el nombre de Dios para explotación laboral de muchas personas en beneficio de otras.


Para el Cristiano el trabajo tiene mucho que ver con Creatividad pues el trabajo es un acto creativo. El hombre se une a Dios-Amor y colabora en su obra de recrear el Universo, transformándolo, gozando con el producto que va saliendo. Por ello, el trabajo para los seguidores del Maestro de Nazaret no se les presenta como esclavitud, sino más bien como la misión primordial y gozosa en que se unen las fuerzas físicas con las habilidades mentales y la voluntad libre y perseverante.



El trabajo es digno del Ser Humano porque Dios-Amor actúa y trabaja (Gn 1, 31; 2, 3). Y sigue trabajando por medio de cada uno de nosotros. Dios-Amor se complace y al contemplar su obra dice que es buena. El trabajo representa un deber moral que nuestra interioridad va descubriendo, si bien no es la única dimensión de la actividad de hombres y mujeres y se debe integrar con el descanso y otras actividades formativas y en cierto sentido acompañarlo de la oración.


Santa Clara de Asís, la Contemplativa del siglo XIII, llama al trabajo "La Gracia de Trabajar". Bien podríamos preguntar hoy en nuestro siglo XXI a muchos parados que buscan trabajo si al encontrarlo no lo considerarían como "Una Gracia". En el trabajo se asienta y alimenta la vida de la mayoría de los Seres Humanos.


Pablo de Tarso lo tenía muy claro, su sentido común siempre afloraba. Para seguir a Cristo; para ser su discípulo, amigo y hermano es necesario trabajar. Como buen Ciudadano romano le gustaba cumplir con las funciones asignadas a éstos y, una de ellas era la de trabajar para no ser carga social, ser independiente económicamente, ganarse el pan con el esfuerzo del trabajo.



En el Nuevo Testamento San Pablo habla expresamente de la realidad del trabajo a las Comunidades a las que escribe. Para él es un componente esencial del Ser Humano por eso exhorta a dichas Comunidades a que trabajen como él lo ha hecho (Hch 18, 3; 20, 34; 1Co 4, 12; 1Co 9, 6; Ef 4, 28; 1Ts 4, 11; 2Ts 3, 10.12).



El libro de los Hechos de los Apóstoles (18, 1-3) nos habla del trabajo manual donde Pablo dice: "Que cuando llegó a Corinto enseguida entró como artesano en el taller de Áquila y Priscila" el término “hacedor de tiendas”, deja abierta la puerta a dos posibles interpretaciones: ¿Tejedor o trabajador del cuero? La segunda interpretación parece la más probable, guarnicionero: con la lezna y el cuchillo en la mano, Pablo trabajaba el cuero para confeccionar tiendas y otros objetos de cuero. Seguramente aprendió este trabajo de su padre. La doctrina de los rabinos obligaba al padre a enseñar un oficio a sus hijos, ejemplo de ello son los rabinos que ejercían oficios manuales: Abba Hilkia, Hillel y Shammai. Según F. Hock el aprendizaje para cortar y cocer el cuero duraba de dos a tres años. Exigía una férrea disciplina que tuvo que ocupar a Pablo a la edad de 13-15 años. Para Pablo el trabajo era un medio estupendo para entrar en contacto con la gente sencilla del pueblo y hacerles llegar su mensaje. La Misión de Pablo la hizo desde abajo, no desde el poder y con el amparo de los ricos.
Criticó mucho a otros evangelizadores cristianos que se valían de los ricos y vivían a expensas de ellos. Por otro lado podríamos caer en la tentación de convertirnos en mercaderes del templo, es decir comerciar y negociar con las cosas de Dios para sacar beneficios que atiendan nuestras necesidaes e incluso caprichos. Pablo veía que otros así lo hacían y no duda en criticarlo y cuestionarlo. Siglos más tarde, San Juan Crisóstomo también toca este tema cuando frena a su amada, compañera en Cristo, la rica dama Olimpia por dar su patrimonio tan generosamente a Obispos pero sin ningún control y sin saber como se gastaba.


En la mentalidad greco-romana la visión del trabajo era totalmente opuesta: el ideal humanista consistía en dedicarse por entero a la Formación del Espíritu, dejando el trabajo manual para los esclavos, y a estas personas se les despreciaba.






Cuando Pablo escribe a la Comunidad de Tesalónica y evocando su reciente misión evangélica en la capital de la provincia romana de Macedonia, puede afirmar que "no fue una carga para nadie, ya que trabajaba “noche y día”, es decir, desde el amanecer hasta ponerse el sol" (1Ts 2, 9). Realmente realizaba un trabajo duro, como dice el mismo pasaje: “Recuerden, hermanos, nuestro arduo trabajo y nuestro cansancio”.

El motivo de la dureza de su trabajo aparece también en (1Co 4, 12): “Nos cansamos trabajando con nuestras manos” y en (2Co 11, 27): “trabajos y fatigas; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez”.


Pablo no eludió el trabajo, escogiendo combinar la acción misionera con el trabajo manual.

En la carta a los Corintios aparecen las motivaciones, ya que renunció a que lo mantuvieran para facilitar la aceptación del anuncio del evangelio, ofrecido gratuitamente y de forma desinteresada.


Pablo tiene bien claro que él no comercia con la Palabra de Dios
(2Co 2, 17).

Con orgullo les dice a los Corintios: “Mi norma fue y seguirá siendo no serles gravoso en nada, y tan es verdad que como cristiano, nadie en toda Grecia le quitará esta honra” (2Co 11, 9b-10).

El trabajo le sirve a Pablo para ganarse honradamente la vida, evitando que tengan que mantenerle los demás y liberando así el mensaje de sospechas demasiado fáciles de interés privado.


El ideal en que se inspira es el de la autosuficiencia, como confiesa a los filipenses: "He aprendido a ser autosuficiente en toda circunstancia: sé vivir en estrechez y en abundancia; ninguna situación tiene secretos para mí, ni estar harto, ni pasar hambre, ni tener de sobra ni que me falte nada” (Flp 4, 11b-12).



En determinadas circunstancias Pablo aceptó las ayudas económicas con el fin de dedicarse a tiempo completo a la evangelización. Varias veces aceptó regalos de la comunidad de los filipenses (Flp 4, 14-16). Pero nunca quiso ser una carga a los destinatarios del mensaje durante la primera predicación y la fundación de la comunidad.


Pablo es tan contundente que llega a decir a los de Tesalónica: "Quien no trabaje, que no coma". Aplicando el sentido común y teniendo en cuenta el contexto en que lo dice Pablo no es un afirmación universal pues hay muchas personas que no pueden trabajar por razones de salud, edad, circunstancias... Pablo de Tarso había recibido quejas de la Comunidad de Tesalónica sobre la ociosidad y vaguería de algunos
de sus miembros que pretendían vivir a costa de las limosnas de otros. Ante esta iniciativa Pablo se enfada y se muestra radical escribiéndoles en su carta: "El que no trabaje, que no coma".

Pablo nuca quiso que la ayuda recibida en ciertas ocasiones, se interpretase como una relación de patronazgo y clientela entre las diferentes Comunidades y él mismo. Por ello se empeña en realzar su independencia y autosuficiencia. Siempre quiso ganarse el sustento con su propio trabajo.

Así es como se portó en Tesalónica (1Tes 2, 9) y en Corinto (2Co 11, 7; 12, 13); y lo mismo en Filipos, en Éfeso y en Galacia.



Esta es la experiencia que vivió el apóstol Pablo de Tarso respecto al trabajo y nos transmite en sus cartas lo que significó para él ganarse el pan de cada día, sin ser una carga para los demás.



Pablo de Tarso hizo una opción que aprendió de los filósofos estoicos y cínicos que no despreciaban los oficios manuales, de donde podían sacar para vivir, para no recurrir a la limosna o hacer pagar por sus lecciones. En esta línea el modelo era Sócrates, que explicaba de esta manera su opción: “¿Qué hombre más libre que yo, que no acepto ni regalos, ni honorarios de nadie? (Jenofonte, Apol 16).


También Pablo de Tarso aprendió de la experiencia de Jesús de Nazaret que trabajó como artesano de la madera buena parte de su vida.


De ambas experiencias aprendemos que el trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor. No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.

Para Pablo de Tarso la vaguería y mendicidad, el ser carga para otros no forma parte de ser un buen Ciudadano y mucho menos un buen Cristiano.


Para Pablo de Tarso el recibir prebendas entorpece el mensaje evangélico.
1.- "Valora tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo”.

2.- "Reclama lo que es justo para dignificar aquello que haces. Tu autoestima y valía mejorarán".

3.- "Fórmate, estudia e investiga para mejorar tu trabajo. Así colaboras en el avance de la Humanidad".
4.- Mira donde entregas tu dinero y si realmente se utiliza para causas evangélicas.

domingo, 26 de octubre de 2008

Pequeños descubrimientos al ir trabajando en el Blog de Pablo de Tarso

Cuando abrí el blog de Pablo de Tarso mi objetivo era: "acercar la figura de San Pablo al alumnado que pasa por las aulas, tanto de Religión en el Instituto como de Ética en la Universidad. Al mismo tiempo si podía servir a mis amigas y compañeras de trabajo tanto mejor".

Al ir trabajando las entradas; documentarme, preguntar en el entorno laboral, intentar saber lo que pensaba la gente de parroquias sobre el personaje de Pablo de Tarso, entrar en Internet... fui descubriendo pequeños detalles que quiero compartir con las personas que se interesen por este blog.

Quizás esta entrada, piensen algunos que debería ir al principio, una la hace más bien al final pues es producto de lo que ha experimentado al elaborar las otras entradas sobre San Pablo.

"Camino de Emaús"
En animada conversación descubrir el rostro del AMOR

He ido descubriendo:
1.- Desconocimiento de la figura de San Pablo. Han oído hablar de él pero no saben decir mucho o poco de él. Ideas muy vagas sobre su persona y su trabajo.

2.- Lo que conocían era por transmisión oral. Casi nadie había sentido curiosidad por ir al texto escrito. Se fiaban de lo que le decían. Pensaban que la persona que se lo comunicaba lo sabía todo sobre San Pablo.

3.- Las mujeres con miedo y rechazo. Los varones con incomprensión, lo veían un dictador, soberbio y algo acomplejado. Lo habían oído siempre así. Sólo lo juzgaban por una o dos frases.

4.- Al navegar por Internet me encontré con una cantidad de documentos sobre San Pablo que podría calificar de sobreabundante pero esa abundancia defraudaba al ver que eran repetitivos. Casi todos decían lo mismo y, algo sorprendente, repetían frases hechas. Me descubrió que los argumento sobre diferentes ideas y maneras de pensar y actuar de Pablo de Tarso eran explicadas y justificadas con argumentos de "autoridad", es decir; una autoridad competente en este tema, la Jerarquía Eclesial y el Magisterio de la Iglesia tenían el origen de estos argumentos. La creatividad, la interpretación después de una meditada y reflexiva lectura de los textos de Pablo por parte del autor era nula. Mucho menos la interpretación siguiendo los "Signos de los Tiempos". Se limitaban a repetir mecánicamente y asentaban lo que habían oído o leído en otro lugar.

5.- Esa Autoridad y Magisterio siempre suele proceder del Sacerdocio Ordenado. Pablo de Tarso era laico, nunca fue sacerdote ordenado, tampoco monje al estilo de los de su época. Al interpretar los textos de Pablo suelen darle una explicación bastante alejada de la realidad que vivió Pablo de Tarso. Suele ser acomodada esa realidad para que converja con la sacerdotal. Un ejemplo ha sido durante muchos siglos la exaltación de la vida religiosa en primacía con la vida matrimonial basándose en San Pablo. El Concilio Vaticano II restauró el valor del Sacramento del Matrimonio poniéndolo al mismo nivel que la vida religiosa, aún así algunos continúan utilizando a San Pablo de argumento en este tema. Con todo ello, se enmascara y se oculta la verdadera personalidad de San Pablo.

6.- En la mayoría de los casos se ignora la interferencia de textos posteriores y autores diferentes entre los textos de Pablo. Por diferentes razones que no explicamos aquí ha interesado y parece que sigue interesando que el cristiano de a pié no sepa lo que realmente es de Pablo y lo que pertenece a otros autores. La apatía de muchos cristianos por la actualización de su formación, un elemento que contribuye a equivocación. Otros pueden ser: intereses catequéticos, intereses personales de fama, la lejanía en el tiempo, las modas teológicas...

Conclusión: Me he dado cuenta del gran desconocimiento que muchos cristianos; creyentes o no creyentes, en el entorno en que me muevo, tienen sobre Pablo de Tarso. Personas que van desde Catedráticos hasta una servidora necesitamos ponernos al día sobre San Pablo. Necesitamos conocer más y mejor la personalidad de Pablo para comprenderlo mejor y llegar a saber el motivo de su gran éxito entre las primeras Comunidades Cristianas. Necesitamos que otras personas, laicas, nos enseñen sus conocimientos sobre la persona de Pablo, su pensamiento y su manera de actuar, su relación con las gentes. La riqueza y variedad en el estudio de Pablo es esencial para la proclamación de la obra de Jesús de Nazaret. Un solo pensamiento nos empobrece y queda lejos de la realidad. Pablo de Tarso fue figura clave en la expansión cristiana y necesitamos conocer su poder de seducción, la fuerza de como presentaba el mensaje y la persona de Jesús de Nazaret, Cristo Resucitado para tener tanto éxito, y éxito entre las mujeres. Necesitamos saber para aprender y ponerlo en práctica.


La siembra puede dar una cosecha bellísima pero necesita la estación adecuada, tierra abonada y un sembrador lleno de AMOR

viernes, 17 de octubre de 2008

Pablo de Tarso y su relación con la Ética Cívica. El Esplendor del Amor. La búsqueda del Bien. La excelencia en el obrar.

"Nuevo Paradigma"
"El esplendor de un nuevo mundo"

La Carta a los Romanos
Capítulo 12, versículos del 1 al 21

La Carta se encuentra recogida en el “Canon Muratori (alrededor del año 170)

Pablo de Tarso era un Ciudadano Romano que se sentía muy orgulloso de su Ciudadanía (Jus Civitatis). La defiende con fuerza en los momentos importantes de su vida. Apela a ella cuando es acusado y apresado de manera injusta.

Pablo pensaba y así lo exponía, que ser “buen ciudadano” no estaba en oposición con el Evangelio de Jesús de Nazaret. Defiende la Universalidad del mensaje del Maestro y su validez para cualquier persona ya sea judío o gentil. Cuando quiere llevar personalmente las ofrendas recogidas para los cristianos de Jerusalén, es para reafirmar esta Universalidad y, confraternizar, judíos y extranjeros. La unidad viene dada por el mensaje de Amor de Jesús.

Pablo de Tarso vive a caballo entre dos mundos, Oriente y Occidente. Vive nutriéndose de las ideas que circulaban libremente por el Mediterráneo, transportadas por las olas, y la rigidez de Jerusalén. Atenas bullía en pensamientos diferentes, Jerusalén se resistía a odres nuevos y vino nuevo, prefería quedarse anclada en lo seguro por obsoleto, caduco e inadecuado que fuera. Pablo lucha y defiende sus ideas en Jerusalén como muchos teólogos lo hacen hoy en día en la vieja Roma. Entre el areópago y el templo Pablo camina, casi vuela. En medio de ese huracán Pablo siempre tendiendo puentes, dialogando, escribiendo para que el mensaje de Jesús llegara a todos, no quiere sectas ni apartados, quiere que sea para todos, igual que lo quería el Maestro de Nazaret.
 
Pablo decide dirigirse hacia Occidente, Finisterre, y a su paso conocer la Comunidad de Roma. Pablo quiere preparar este encuentro con los cristianos de Roma y por ello escribe una carta exponiendo su forma de pensar respecto al mensaje de Jesús. Esta carta se ha considerado como el Testamento de Pablo de Tarso por haber sido la última que escribe. En su carta recoge aspectos de:

La vida nueva
Deberes de la vida cristiana
Normas para el caso de opiniones diversas
Seguir el ejemplo de Cristo

"Hombre y Mujer, Ciudadanos del Mundo. Hijos del Universo"
"El Amor salta barreras, derriba murallas"

En el capítulo 12, versículos del 1 al 21 Pablo de Tarso expone:
“Normas concretas de conducta cristiana”

Es aquí donde se recogen los “Principios Fundamentales de la Ética Cívica” que tanto deseamos en el siglo XXI, que sea respetada por todos los Ciudadanos de cualquier lugar del mundo. En este Capítulo nos centraremos.

Pablo conocía bien las Leyes Romanas y gustaba de respetarlas. Su amplia Cultura griega y romana le hacen ser un Ciudadano avanzado y práctico. Consideraba que el cristiano estaba por encima de las Leyes debido a que éstas las cumplía de antemano. Su comportamiento y acciones iban más allá de la Ley. El mensaje de Jesús de Nazaret nos hace avanzar hacia una Ética mucho más excelente, al mismo tiempo, ese comportamiento servirá para cuestionar las Leyes y hacerlas avanzar. Pablo enseña a pensar y reflexionar a la Comunidad Cristiana de Roma.
 

Veamos el texto:
"Por ese cariño de Dios, os exhorto, hermanos, a que ofrezcáis vuestra propia existencia como sacrificio vivo, consagrado, agradable a Dios, como vuestro culto auténtico; y no os amoldéis al mundo éste,


1.- Cambio de Paradigma
sino idos transformando con la nueva mentalidad, para ser vosotros capaces de distinguir lo que es voluntad de Dios, lo bueno, conveniente y acabado.

2.- Principio de Autonomía
Además, en virtud del don que he recibido, aviso a cada uno de vosotros, sea quien sea, que no se tenga en más de lo que hay que tenerse, sino que se tenga en lo que hay que tenerse, según el cupo de fe que Dios haya repartido a cada uno.

3.- Principio de igualdad entre hombres y mujeres.
Hombre y Mujer según sus dones
Porque en el cuerpo, que es uno, tenemos muchos miembros, pero no todos tienen la misma función; lo mismo nosotros, con ser muchos, unidos a Cristo formamos un solo cuerpo y, respecto de los demás, cada uno es miembro; pero con dotes diferentes, según el regalo que Dios nos haya hecho:


4.- La diferencia viene dada por el carisma, no por el sexo
Si es el hablar inspirado, ejérzase en proporción a la fe; si es el servicio, dedicándose a servir; si es el que enseña, a enseñar; si es el que exhorta, a exhortar. El que contribuye, hágalo con esplendidez; el encargado, con empeño; el que reparte la asistencia, con simpatía.
El amor, sin ficciones: aborreced lo malo y fijaros a lo bueno.



5.- Preferir el Amor al odio
Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, rivalizando en la estima mutua. En la actividad no os echéis atrás; en el espíritu manteneos fervientes, siempre al servicio del Señor. Que la esperanza os tenga alegres, sed enteros en las dificultades y asiduos a la oración; haceos solidarios de las necesidades de los consagrados; esmeraos en la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que están alegres, alegraos; con los que lloran, llorad. Andad de acuerdo unos con otros; no penséis en grandezas, que os tire lo humilde; no mostréis suficiencia.

6.- Valores que circulan alrededor del Amor. La búsqueda del BIEN.
La excelencia en las acciones.
No devolváis a nadie mal por mal. Procurad la buena reputación entre la gente, en cuanto sea posible, y por lo que a vosotros toca, estad en paz con todo el mundo.


7.- El amor a los enemigos. El diálogo, la concordia, la mente abierta.
Amigos, no os toméis la venganza, dejad lugar al castigo, por que dice el Señor en la Escritura: “Mía es la venganza, yo daré lo merecido”. En vez de eso, “si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber: así le sacarás los colores a la cara”. No te dejes vencer por el mal, vence al mal a fuerza de bien.

8.- Camino del Bien. La Belleza y Excelencia del bien. La Excelencia en todo.


Miguel de Cervantes, escribe en "El Quijote", obra cumbre de la literatura narrativa castellana, diciendo: don Quijote de la Mancha viendo un retrato en lienzo de San Pablo exclama, fue el mayor enemigo que tuvo la Iglesia de Dios nuestro Señor en su tiempo, el mayor defensor suyo que tendrá jamás, caballero andante por vida y santo a pié quedó por la muerte, trabajador incansable de la viña del Señor, doctor de las gentes a quien sirvieron de escuela los cielos, y de catedrático y maestro el mismo Jesucristo.

Pablo de Tarso actualiza la Salvación con un buen plan de FELICIDAD para el Ser Humano.





La belleza de la mujer
riqueza para las comunidades







La Ética

de un judío, Jesús de Nazaret, pasada por el pensamiento de su discípulo Pablo de Tarso teniendo presente el avance de las Leyes griegas y romanas.

















































































martes, 7 de octubre de 2008

Pablo de Tarso. Un judío de cultura griega. La Libertad y la Amistad, valores constantes en su vida.Las mujeres como compañeras para extender un Reino



La belleza de la mujer, en todas sus dimensiones, se paseó firme y segura por las primeras Comunidades Cristianas. Su trabajo bien hecho, su pasión por el Maestro de Nazaret, su admiración por María de Nazaret la hicieron piedra angular en la expansión del cristianismo, en la primavera de un "Nuevo Mundo" con una "Nueva manera de Pensar" que emergía con fuerza. Se iniciaba un "cambio de paradigma" que continua en nuestros días con fuerza.

Pablo de Tarso es un judío educado en una cultura griega y con carta de Ciudadanía Romana. Estos elementos hacen que Pablo de Tarso sea un cosmopolita habituado a tratar con personas de diferentes ámbitos y saberse mover con naturalidad. Pablo tiene en mucha estima su libertad e independencia. Gusta del placer por los viajes, conocer gente nueva, entablar relaciones ricas en diálogo y el intercambio de ideas. Llega al punto de aconsejar, en un lenguaje coloquial y espontáneo: "mejor no casarse", "haced como yo"... Con tal de no perder su libertad. Con la agilidad mental que le caracteriza, añade: " igual, os diga lo que os diga, vais a hacer lo que queráis". Reflexiona y opta por la libertad de cada uno. Cuando habla de seguir a Cristo, de recibir su llamada, quiere que cada uno la acepte según esté; soltero, casado, viudo... No importa, lo realmente esencial es "seguir a Cristo". Tampoco tiene preferencias al otorgar cargos, ya sea hombre o mujer, lo que resalta en este caso es el "Carisma", es decir los dones que Dios le ha otorgado a cada uno, para lo que está preparado. Pablo ama tanto su libertad que la pone en brazos de Dios-Amor, sólo el Amor, por lo demás, campo abierto. Este afán por darse y empeñar su libertad en la causa de Jesús, su dignidad y la del prójimo, le lleva por senderos de montaña donde la dificultad para abrirse camino aumenta. El peligro le acecha y su vida se tambalea; naufragios, críticas, envidias, difamación, denuncias, detenciones, encarcelamientos y al final, muerte. Las autoridades que gobiernan, ya sea poder civil o religioso, siempre tienen miedo de aquellas personas que osan pensar por su cuenta y actuar libremente, en consecuencia con esa forma de pensar bastante más avanzada y diferente. Pablo defiende sus ideas con la fuerza de la palabra (después de su Conversión al mensaje de Jesús de Nazaret). Largas conversaciones alcanzarían altas horas de la noche. Así lo confirma en su despedida de la Comunidad de la ciudad de Tróade. Era Domingo y se reunieron para partir el pan y cenar. La conversación de Pablo con los componentes del grupo reunido llegó al alba.

Para exponer sus ideas y proyectos Pablo contaba con un aliado, el valor de la Amistad. Pablo cultiva la amistad, gran valor puesto en realce por el pueblo griego. Él que se ha educado entre griegos sabe bien del valor de un buen amigo. Cuando algunos critican que viaja con mujeres, él cosmopolita y universal, reivindica su derecho de poder ir acompañado por mujeres, hermanas en el amor a Cristo. Las recomienda para puestos importantes en las incipientes Comunidades Cristianas. Las elogia y las pone de modelos en su trabajo por un Reino Nuevo. Respeta su sabiduría y experiencia al ser más veteranas que él en el trabajo misionero. No tiene reparos en alojarse casa de Lidia, gran amiga de Pablo, su protectora. La primera que se une a él en la Ciudad de Filipos. Aquí los varones lo desprecian, le dan de lado a él y el mensaje que trae pero Lidia lo escucha y se adhiere con toda su Casa. Lidia es la primera Europea en extender el Reino de Amor. Muchas críticas recibiría Pablo por el trato con Lidia, acaudalada, más no le importa; lo primero, libertad para amar al prójimo en Cristo. Su firme decisión de extender el mensaje de Jesús le hace saltar todas las barreras. La libertad y la amistad una buena pértiga, muy necesaria si se quiere seguir al Maestro de Nazaret.


Mucho se ha hablado de la misoginia de San Pablo. Quienes nos presentaron un Pablo alejado de las mujeres y poco amigo de ellas, o no conocían bien los escritos de Pablo o dejan ver su propia aversión hacia la mujer. Poniendo a Pablo de ejemplo consiguen lo que quieren:



1.- Apartar a la mujer de funciones de autoridad en la Iglesia y denigrarla. Lo consiguen pero quedan como varones que piensan y toman decisiones que corresponden a la mujer, hoy diríamos que practican una Ética Paternalista propia de la Cultura Patriarcal que tanto ha influido en la exclusión de la mujer en la toma de decisiones que les afecta a ellas e influyen en las Comunidades. La falta de participación del pensamiento femenino en el conjunto de las Sociedades ha supuesto un empobrecimiento que nos afecta a todos. Transmisores que desconocían la gran personalidad de Pablo de Tarso.

2.- Ocultar su función de Apóstol encomendada por Jesús de Nazaret. Entre sus hermanos, "Apóstol entre los Apóstoles", es el título que recibe María de Magdala en las primeras Comunidades Cristianas.


El: "Anda, ve a decirles a mis hermanos"


que el Maestro le otorga, es una llamada a proclamar la Resurrección de Jesús. La primera llamada fue de seguimiento, de Discípula, la segunda de Apóstol. La mujer se convierte en garante del Mensaje de Jesús de Nazaret, la que cuida que no se desvirtúe su contenido, así lo quiere el Maestro.


Pablo es un varón que se adelantó a su tiempo y sus compañeros no lo entendían. Tuvo que convocarse toda una Asamblea en Jerusalén para que la circuncisión no se aplicara como norma a los cristianos que no eran judíos. Armó un buen escándalo cuando defendió que las mujeres estuvieran presentes en la Asamblea, lugar donde se discutían y tomaban decisiones importantes sobre la Iglesia, sus compañeros judíos no lo aceptaban. En ocasiones se desvía el tema y se dice que era en la Liturgia, algo que no tiene sentido. Lo consiguió aunque tuvo que ceder y consentir que lo hicieran cubriéndose la cabeza, costumbre de la época cuando la mujer estaba en un lugar público en presencia de varones. Hoy en pleno siglo XXI las mujeres no pueden estar en las Conferencias Episcopales, órgano de mayor representación de la Iglesia en cada país. Se alega que son de Obispos y según la lógica de ellos la mujer no puede serlo. Pablo de Tarso expondría todos sus argumentos para que pudieran estar. Lo conseguiría. En su Primera Carta a los Corintios Pablo les dice que transmite lo que él recibió (1Cor 15, 3-5). Esa Tradición que él recibe se la transmiten hombres y mujeres. Algunas de esas mujeres fueron sus Maestras. Necesitamos volver a leer a Pablo con una mente abierta y sin prejuicios. Necesitamos vovlver a descubrir a Pablo de Tarso. Lidia quedó impresionada por sus argumentos y no dudó en seguir al Maestro de Nazaret del que Pablo le habló. Hoy, cuando a las mujeres nos dicen: San Pablo, ponemos cara de no gustarnos. Tantos siglos presentándolo como adverso a la mujer es normal la reacción. Si son los varones tampoco salen muy bien en el conocimiento de Pablo de Tarso pues lo ven como un reaccionario, autoritario y acomplejado. Quizás tengamos que ser hombres y mujeres unidos quienes volvamos a presentar a un Pablo totalmente nuevo y desconocido para muchos, su personalidad volverá a calar en el Pueblo de Dios.





Y a ti ¿Quién te condena?







El número y nombre de mujeres que los "Hechos de los Apóstoles" nombra elogiando su trabajo es numeroso. También Pablo quiere que estas mujeres no se olviden y las tiene siempre muy presentes. Algunas de ellas quedaron grabadas con letras de fuego en el papel y en el corazón de las Comunidades Cristianas. Sólo pondré algunos de sus nombres por estar suficientemente documentadas en el Nuevo Testamento y estudiadas en otros lugares.


Lidia, Febe, Trifena y Trifosa, a Persida, Patroba, Julia, Olimpa, la madre de Rufo, Junia, Evodia, Laodicea, Ninfa, Sintique... Ellas fueron compañeras muy amadas de Pablo de Tarso, Maestras y Colaboradoras en su trabajo misionero. Un número de mujeres sin fin se iban sumando al Evangelio, sin ellas la expansión del mensaje hubiera sido imposible. Ni la historia ni la Iglesia ni las pequeñas Comunidades donde ejercieron han agradecido suficientemente la labor de estas mujeres. Hoy se hace todo lo posible desde las altas jerarquías por olvidar sus nombres y mucho más su función de Apóstol que realizaron por Amor a Cristo y su Madre María.

El Reino de Dios necesita personas osadas y avanzadas, muy libres como Pablo de Tarso. Hombres y Mujeres necesitamos apoyarnos los unos en los otros para enriquecernos y poder avanzar en el Reino del Dios-AMOR.

"Para ser libres nos liberó Cristo" Pablo de Tarso a los Gálatas 5, 1